Los meteoritos son objetos celestes antiguos, la mayoría de los cuales datan del sistema solar primitivo, hace aproximadamente 4.500 millones de años.
Estos remanentes de asteroides y cometas proporcionan información invaluable sobre la formación y evolución de nuestro sistema solar. Según la investigación del departamento de Ciencias Planetarias y de la Tierra de la Universidad de California, Berkeley, los meteoritos se encuentran entre los materiales más antiguos disponibles para el estudio, a menudo anteriores a la formación de la Tierra misma.
La edad de los meteoritos se determina mediante técnicas de datación radiométrica, que miden la desintegración de isótopos como el uranio-plomo y el potasio-argón. Estos métodos han demostrado consistentemente que la mayoría de los meteoritos se formaron aproximadamente al mismo tiempo que los planetas, durante la fase de nebulosa solar. Las publicaciones de la American Geophysical Union destacan que las condritas, un tipo común de meteorito rocoso, contienen pequeños granos minerales llamados cóndrulos, que son algunos de los materiales sólidos más antiguos del sistema solar.
Los meteoritos se clasifican en diferentes tipos, incluidos rocosos, metálicos y ferrosos, cada uno de los cuales ofrece pistas únicas sobre las condiciones del sistema solar primitivo. La Meteoritical Society, una organización profesional dedicada al estudio de los meteoritos, enfatiza que estas rocas espaciales son cruciales para comprender la diferenciación planetaria y los procesos que llevaron a la formación de los planetas terrestres.