Ejemplos comunes de tectitas mal identificadas incluyen el vidrio volcánico, la obsidiana y la escoria industrial. El vidrio volcánico, a menudo encontrado cerca de regiones volcánicas, puede parecerse a las tectitas debido a su textura vítrea y su color oscuro. La obsidiana, un vidrio volcánico natural, se confunde frecuentemente con las tectitas debido a su apariencia similar y su superficie lisa. La escoria industrial, un subproducto de la fundición de metales, también puede confundirse con las tectitas debido a sus características similares al vidrio y sus formas irregulares. Estos materiales a menudo se identifican erróneamente debido a sus similitudes superficiales con las tectitas, que son objetos de vidrio naturales formados por impactos de meteoritos. Para una identificación precisa, es esencial el análisis científico como la composición química y los estudios isotópicos. Fuentes académicas como las publicaciones de ciencias de la tierra y planetarias universitarias, los informes de laboratorio y las revistas de la industria proporcionan metodologías detalladas para distinguir las tectitas de estos materiales parecidos.